Poesía para el verano

Los niños necesitan modelos lectores de adultos que lean a su alrededor no solo para verlos leer,  sino también, para escucharlos leyendo en voz alta. Oyendo a otros se aprende la cadencia de las frases, la entonación y modulación de  la voz y las pausas y silencios ante los signos de puntuación. Leer poesía este verano es una ocasión para mostrar a los aprendices de lectores cómo incidir en  el ritmo y el sentido de la frase. También retar  a los  niños a memorizar algunos versos  puede ser una actividad divertida. Si al final celebramos un pequeño recital con premio, ya es el no va más.

En la guía de verano de Kirico que puedes conseguir en tu librería Kirico hay unos cuantos títulos de libros de poesía para que elijas el que más te guste: naturaleza, animales, sentimientos…

 

 

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