Todo un paseo literario

Las letras y el papel vuelven a poblar el Paseo del Espolón otro año más. Ya son 26 las ediciones que la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión cumple en Logroño, que ayer abrió sus puertas hasta el próximo día 15 de octubre. Una cita consolidada para libreros de toda España, convertida en un clásico de las ferias y que atrae a especialistas de Madrid, Valencia, Valladolid o el mismo Logroño.

En este escaparate de la literatura no se encuentran las últimas novedades editoriales, ni los best- seller del pasado año. Todavía falta tiempo para que Dan Brown y sus conspiraciones vaticanas o las historias medievales de Ken Follet se puedan encontrar con facilidad entre los volúmenes de ocasión, aunque algún despistado pregunte por ellos.

Por lo demás, cualquier cosa que haya sido impresa es susceptible de poder verse por esta feria. Libros de viejo con más de un siglo en sus lomos, ediciones descatalogadas, esos fascículos de la enciclopedia que se quedó inacabada en la estantería de casa, o los restos de edición de las colecciones de novela moderna.

Y no sólo libros, sino también juguetes, cromos, copias de antiguas láminas publicitarias, y cualquier cosa que pueda interesar al coleccionista. «La gente sabe cómo es esta feria y lo que anda buscando» asegura Javier Vidal, de la librería 'Rincón de Libro', de Valencia, uno de los 16 libreros que se han acercado este año hasta La Rioja.

Estos valencianos han participado en esta feria desde que se inauguró en la que siempre repiten, «nos gusta mucho y hay buena respuesta del público». Una opinión que comparten sus compañeros de profesión. «Es una buena feria y es agradable el sitio y el tiempo que hace», afirma Luis Lázaro de la librería Arranca Telma de Madrid.

De lo más variado

Infantiles, historia, novela, fotografía, tauromaquia, cocina o incluso pornografía. Los fondos bibliográficos de la feria alcanzan todo tipo de obra y temática. Un oportunidad para comprar a buen precio lo más peregrino sobre el tema más variopinto.

Una variedad de obras que también atrae a la más diversa tipología de comprador. Niños fascinados por la abundante cantidad de libros infantiles y cuentos para colorear, adultos que bucean entre los tebeos antiguos los libros escolares de su infancia, estudiantes esperando encontrar las lecturas obligatorias del curso, y por supuesto los pequeños buscadores de tesoros. «Siempre me gusta descubrir alguna edición bonita», explica uno de los compradores mientras curiosea por entre las estanterías de un puesto.

Claro que no todos los temas tienen la misma cantidad de público. «La fotografía vende en Logroño- asegura el responsable de la librería Marcos Cachuán, de Madrid- pero es un público limitado, así que cuando traes un libro varios años, cada vez lo vendes menos, los que lo quieren ya lo tienen».

Y lo más importante, todo a precios asequibles. Por uno, dos o tres euros es posible llevarse un libro a casa. Incluso los antiguos se pueden adquirir a módicos precios. «No me siento bien si pido demasiado dinero por un libro» reconoce Natividad Hijazo, la propietaria de una de las librerías de viejo de Logroño, mientras que para el librero Javier Vidal, «lo que hace especial a un libro es la persona que lo está

Comentarios

¿Tú qué opinas?

Si quieres recibir información de Club Kirico, suscríbete a nuestras novedades