Se aprueba el proyecto de ley de la lectura, el libro y las bibliotecas

La biblioteca se convierte en vehículo principal del hábito lector, con una dotación de 431 millones de euros hasta 2014. Se establece un doble sistema de precios que consolida el precio fijo y liberaliza el de los libros de texto. Con ello se garantiza al ciudadano una oferta cultural plural y mayor competencia comercial. La norma crea el Observatorio de la Lectura y del Libro, que tendrá como objetivo el análisis permanente de la situación del libro, la lectura y las bibliotecas.

Esta filosofía se plasma en el articulado del Proyecto de Ley a través de tres objetivos fundamentales: el primero, y más importante, es el impulso de la lectura, tarea en la que se quiere implicar tanto a los poderes públicos como al resto de la sociedad; el segundo es la defensa de la diversidad cultural en la medida en que ofrece mecanismos que garantizan una oferta plural tanto a nivel editorial como en las librerías; por último, moderniza la definición de libro y la adecua a la realidad tecnológica actual, al tiempo que busca pulsar periódicamente la realidad del sector y de los hábitos lectores para mejorarlos.

PLANES DE FOMENTO DE LA LECTURA.- Dado que el Gobierno considera que la lectura es una herramienta básica para el aprendizaje continuo en el marco de la sociedad de la información, en el Proyecto de Ley se dedica gran atención a la promoción de la lectura a través de los planes de fomento de la lectura, que quedan por primera vez recogidos en un texto normativo. Estos planes, que ya son desarrollados por el Ministerio de Cultura con carácter anual, irán acompañados de una dotación presupuestaria adecuada y tendrán especial consideración con la población infantil y juvenil y aquellos sectores más desfavorecidos socialmente.

Con el impulso de los planes de fomento de la lectura a través de este Proyecto de Ley, el Gobierno refuerza uno de los elementos que considera más importantes de su política cultural: aumentar el número de lectores. En este sentido, y según el "Estudio de Hábitos de Lectura y Compra de Libros", en los últimos cinco años, el conjunto de lectores frecuentes y ocasionales ha aumentado siete puntos porcentuales, hasta superar el 57 por 100 de la población mayor de catorce años, y leen el 74,9 por 100 de los jóvenes de catorce a veinticuatro años, mientras que el 84 por 100 de los niños de seis a trece leen libros que no son de texto.

En el marco de los planes de fomento de la lectura, la biblioteca se convierte en el vehículo principal de la extensión del hábito lector. El plan plurianual propuesto en el Proyecto prevé una inversión de 431 millones de euros hasta 2014, destinados en su práctica totalidad a la dotación bibliotecaria. El objetivo es alcanzar la disponibilidad de entre 1,5 y 2,5 libros por habitante, según las directrices IFLA-UNESCO. Actualmente, las bibliotecas públicas españolas ofrecen una media de 1,25 libros por habitante.

El texto explicita los principios y valores que deben regir las bibliotecas: la libertad intelectual y el acceso a la información; la igualdad de acceso a los materiales, instalaciones y servicios de la biblioteca sin que pueda existir discriminación por razón de origen, etnia, religión, ideología o género, y la pluralidad, en virtud de la cual las bibliotecas deberán poner a disposición de los usuarios la mayor variedad posible de documentos que reflejen la diversidad de la sociedad y su riqueza lingüística. En el Proyecto legislativo se resalta el papel de la cooperación bibliotecaria, que se basará en la cofinanciación, la corresponsabilidad y la reciprocidad de esfuerzos entre las distintas Administraciones y entidades privadas participantes.

EL PRECIO DE LOS LIBROS.- El Proyecto de Ley consolida el precio fijo de los libros en respuesta a una política decidida de excepcionalidad cultural para garantizar una oferta plural. En España se publican anualmente cuarenta mil títulos que, como patrimonio cultural, se verían en peligro si estuvieran sometidos exclusivamente a las leyes del mercado.

Para los libros de texto se establece el precio libre, que sustituye al régimen actual de descuentos. El objetivo es garantizar una competencia leal entre los distintos ámbitos comerciales del libro. Esto redundará en el mantenimiento de las pequeñas librerías que, por un lado, representan la mayor red de venta de libros en España y, por otro, garantizan la rentabilidad de los libros de fondo, obras cuya existencia ayuda al mantenimiento del pluralismo cultural.

NUEVA REALIDAD TECNOLÓGICA.- El Proyecto de Ley adecua la definición de "libro" a los cambios tecnológicos. Se entiende por libro la obra científica, literaria o de cualquier otra índole que constituye una publicación unitaria editada en uno o varios volúmenes y que puede aparecer impresa o en cualquier otro soporte susceptible de lectura. En esta definición quedan incluidos los materiales complementarios de carácter impreso, visual, audiovisual o sonoro que sean editados conjuntamente con el libro y que participen del carácter unitario del mismo, así como cualquier otra manifestación editorial.

La adaptación a las nuevas tecnologías se extiende igualmente a la definición de los agentes que participan en el proceso editorial.

PROMOCIÓN DE LOS AUTORES Y DE LA INDUSTRIA DEL LIBRO.-
El Ministerio de Cultura desarrollará campañas de promoción de los autores españoles que se expresen en castellano o en cualquiera de las lenguas cooficiales del Estado. Asimismo, podrá colaborar con las Comunidades Autónomas en las políticas de promoción literaria. En este sentido, la Administración General del Estado mantendrá un sistema de premios nacionales a favor de los autores de los principales ámbitos de la actividad literaria, científica y técnica.

La Administración General del Estado y sus Organismos Públicos podrán establecer programas de apoyo a la industria y comercio del libro en consideración a los valores culturales que representa y a su importancia industrial y económica. Estos programas tendrán en cuenta a las librerías, no sólo como lugares de venta de libros, sino también en su calidad de agentes culturales.

Según la "Panorámica de la edición española de libros", basada en datos de la Agencia Española del ISBN, el año pasado aparecieron en el mercado español 76.265 títulos. Se produjeron 337.244 millones de ejemplares, lo que supone un aumento del 25,3 por 100 con respecto al año 2004, y la tirada media subió a 4.619 ejemplares, lo que indica un incremento del 0,9 por 100 respecto a 2005. La industria editorial española se mantiene, desde el punto de vista de la exportación, como la tercera de Europa y la quinta del mundo, sólo por detrás de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y China.

EL OBSERVATORIO DE LA LECTURA Y DEL LIBRO.- Al objeto de definir el libro en su realidad actual y conocer la situación real del sector y de los hábitos lectores para mejorarlos, el Ministerio de Cultura creará el Observatorio de la Lectura y del Libro. Este organismo tendrá como objetivo el análisis permanente de la situación del libro, la lectura y las bibliotecas.

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