Los jóvenes se adueñan del Pabellón de Andalucía

Parejas con sus hijos pequeños de la mano, hombres mayores, profesionales y, sobre todo, grupos de jóvenes paseaban por el recinto con la mirada codiciosa de los que saben que el conocimiento es un buen camino para pasarlo bien. Y, en este aspecto, el Pabellón de Andalucía, situado en el vestíbulo de la FIL y con 1.500 metros cuadrados de superficie, era un lugar de lo más indicado.
La librería del pabellón desplegaba por sus anaqueles la oferta de 39 editoriales privadas andaluzas. Nueve editoriales públicas aportan también sus obras. Los libros reunidos van desde la rabiosa y más reciente literatura hasta los clásicos y los libros de historia pasando por el ensayo e incluso la gastronomía. Grandes columnas de adaptaciones de la Biblia para los niños se mezclaban con novelas y libros infantiles que dan vida en el siglo XXI a los viejos cuentos de siempre. Un total de 50.000 ejemplares de más de 3.000 títulos de editoriales andaluzas están a disposición del lector en la librería.

Ignacio González Parada, abogado mexicano, se paseaba impresionado por el recinto mientras sopesaba algunos ejemplares de la editorial sevillana Renacimiento. La mirada festiva del Pinocho, de Collodi, compartía espacio con la poesía de Shakespeare. "Esta librería es excelente. No conozco mucho de España, pero pienso que es uno de los países del mundo que mejores editoriales y escritores tiene. Esta recopilación de libros es de las mejores que he visto. Lo que uno busca, sobre todo, es lo clásico. Por ejemplo, Miguel de Cervantes. Pero también busco libros de otros escritores españoles", comentó González Parada.

Saúl Aguirre, un joven de 20, no paraba de dar vueltas por la librería, mientras posaba la mirada en las novedades de las editoriales andaluzas. "Me gusta mucho el acomodo de los expositores. Hay muchos libros interesantes. A mí, los libros que más me gustan son los de cocina. También me gustan los libros en los que alguien cuenta su vida", comentó Aguirre, con una voz muy baja.

Algunos editores miraban con satisfacción la afluencia de público. En una zona del pabellón se reúnen los editores para realizar negocios. Amparo Tirado y Maite Nieto promueven la editorial sevillana Mater, dedicada a la literatura infantil y juvenil. Ambas estaban maravilladas por la gran afluencia de público y, en concreto, por la irrupción de los jóvenes en esta gran fiesta de la cultura y el saber. "La cultura del libro en México está muchísimo más arraigada que en España. En México, hay una participación del público muchísimo más grande que la de España", señaló Nieto.

 

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