A veces tener mucho, tener lo más grande, tener lo mejor se puede hacer un poco pesado…
A modo de enseñanza de vida, un padre caracol le cuenta a su hijo una fábula para que sepa lo que le ocurrió a otro caracol que quiso tener la casa más grande del mundo. Una lección que se escribe con las ilustraciones de un artista que combinan color y expresividad con una delicada sensibilidad para conectar con la infancia y sus deseos.
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