Yo me gusto… asà empieza el oso este cuento y seguramente si lo lees podrás decir cosas de ti que no te habÃas parado a pensar.
Deliciosas escenas muestran a un oso feliz que hace todo un alarde de sentirse a gusto consigo mismo, no solo con su aspecto exterior sino con su capacidad para vivir con plenitud disfrutando de cuanto le rodea. Unas delicadas ilustraciones añaden humor, contrariando al texto o añadiendo matices, para plasmar las fortalezas y las debilidades de alguien que, por muy alta que tenga su autoestima, necesita como todos ser abrazado.
Opiniones
Queremos saber tu opinión