Cómo explicar lo que se quieren esta mamá y su hijita: abrazos, besos y saltos para cuantificar el nivel de cariño
De clásico contemporáneo puede calificarse este libro pues desde su publicación en el año 1994 ha sido traducido a numerosos idiomas y sus lectores se cuentan ya por millones. No es de extrañar, pues la historia trata de forma fácil y llena de encanto un tema por lo demás difícil: cómo demostrar los afectos. Una liebre pequeña se aferra a las orejas de su liebre mamá para preguntarle: “adivina cuánto te quiero”. Comienza así un juego de adivinanzas donde las respuestas cada vez son mayores: los brazos abiertos, los brazos más abiertos de la mamá, hasta arriba, dando un salto, mirando el camino. La mamá siempre llega más lejos, más arriba, su salto es más grande, lo que le da a la liebre pequeña una idea del gran amor de su madre. Finalmente, antes de caer rendida de sueño, la liebre pequeña le dice a su mamá: “Te quiero de aquí a la luna”y cerró los ojos. Lo que no sabemos es si escuchó lo que su mamá le dijo después de darle un beso de buenas noches: “Yo te quiero de aquí a la luna... y vuelta”. Los delicados diálogos de McBratney han encontrado en las acuarelas de Jeram el perfecto diálogo con los lectores que disfrutan una y otra vez el maravilloso sentimiento de sentirse amados.
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