Ni te imaginas la vergüenza que tuvo que pasar este chico, besuqueado y aplaudido por todas las chicas o ¿quizá no era para tanto?
Lo que más le gusta a Markus es jugar al fútbol con sus amigos del colegio, pero sus zapatillas parecen haber encogido y su capacidad para meter goles está en peligro. A falta de dinero en casa para comprar zapatillas nuevas, una amiga le hace un préstamo, aunque, eso sí, tendrá que cumplir sus condiciones. Así, se verá convertido en espónsor publicitario de sus propias compañeras. Una historia fresca y divertida, en la que las chicas se las ingenian para hacerse valer y ser respetadas por sus compañeros.
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