Hay niños asÃ, que se preocupan por todo, aunque no se llamen Prudencia. La ratita protagonista de esta historia vive angustiada cualquier cambio en su vida por insignificante que sea. Menos mal que su familia y sus amigos están siempre junto a ella para darle confianza y hacer que se sienta cada vez más fuerte. Unas alegres ilustraciones muy descriptivas lanzan guiños de complicidad al lector y expresan muy bien las angustias infantiles, con toques de ironÃa y humor.
Opiniones
Queremos saber tu opinión