Cuando un mecanismo artificial cobra vida, nos da miedo porque sabemos que aunque se mueva, le falta el alma, la conciencia, lo que le ayuda a distinguir el bien del mal.
En este libro se combinan varios relatos que se van engranando como un perfecto mecanismo de relojerÃa. Un escritor comienza a contar una historia que no puede terminar y sus personajes quedan sin destino vagando en la vida real. La tensión del relato está asegurada. Personajes mecánicos sin control, ambiciones humanas desmedidas y por fin una mano inocente que desafiando al mal restaurará el orden en medio del caos.
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