La nueva Ley del libro desata una ‘guerra de precios’ entre grandes superficies y libreros

Aún no ha terminado el mes de agosto y ya son muchas las solicitudes que han recibido las librerías pacenses por parte de los ciudadanos para reservar los libros de texto de sus hijos. Pero este año, con la aprobación y puesta en marcha de la nueva Ley del libro y las bibliotecas, los compradores se enfrentan a un sistema de descuentos hasta ahora desconocido.

La norma actual, aprobada definitivamente en junio por el Pleno del Congreso, establece el precio fijo para los títulos de Infantil y Bachillerato, que contarán con un descuento máximo del 5 por ciento. Sin embargo, en el caso de los manuales destinados a la enseñanza obligatoria, la Ley garantiza la liberalización absoluta de de precios.

Antes, el sector del libro estaba regulado por una norma preconstitucional cuya renovación y adaptación ha sido especialmente demandada por editores y bibliotecarios en los últimos años. Hoy, la entrada en vigor de la nueva Ley ha supuesto el fin de los descuentos libres aprobados en el año 2000 por el Gobierno del Partido Popular, que a la hora de ser aplicados alcanzaban hasta el 25 por ciento en las grandes superficies y perjudicaban especialmente a los libreros minoristas.

José María Casado, dueño de Universitas, asegura que en su negocio han decidido «ajustar los precios de forma razonable para que los clientes se beneficien en todo momento». Tras 32 años de experiencia profesional en Badajoz, la librería ha recibido más de 3.000 solicitudes para reservar este tipo de manuales. «Tenemos los títulos de todas las editoriales y colegios», añade.

Apoyándose en el prestigio que Universitas ha ganado con los años, Casado afirma que, a partir del pasado día 15, la recogida y compra de libros ha aumentado considerablemente, aunque las reservas comenzaron mucho antes. Según sus propias palabras, «a veces se hacen con tanta antelación que resulta aberrante y fuera de lugar». Al parecer, hay padres que solicitan los libros antes de que el curso escolar finalice. «Entiendo que los clientes quieran evitar las aglomeraciones de última hora, pero de esta forma los niños no pueden estar tranquilos».

Aunque la nueva Ley del libro pretende garantizar una competencia justa entre los distintos ámbitos comerciales, algunos centros no han tardado en buscar una alternativa a las campañas publicitarias con las que anunciaban los grandes descuentos del pasado.

Carrefour, por ejemplo, ofrece más de 30.000 títulos de Primaria y Secundaria a precio de coste, medida que contempla además la posibilidad de abonar diez veces la diferencia al cliente si encuentra cualquiera de los manuales a un precio inferior al que le ofrezca la cadena de supermercados.

Estefanía Miño, encargada de la sección de librería, afirma que durante los meses de junio y julio también han recibido más de 3.000 solicitudes para reservar los manuales de texto este nuevo curso. «En agosto es cuando los clientes empiezan a recogerlos y cuando el gasto en material escolar asciende especialmente», asegura. Según sus declaraciones, EDB, Anaya, Santillana y Oxford son las editoriales más demandadas por los colegios y, con mucha diferencia, los títulos de Bachillerato son los más caros. «Un solo libro puede costar unos 30 euros», explica la joven.

Subida de las ventas

También Roberto Álvarez, encargado de la sección de librería de El Corte Inglés, señala que a partir del puente de agosto es cuando ha empezado a notar con más fuerza una subida generalizada de las ventas en materia escolar. Con respecto al precio total que puede costar la compra completa de los manuales, Álvarez explica que «depende del curso y la cantidad de libros que cada colegio demande». En las Josefinas, por ejemplo, «primero y segundo de ESO funcionarán este año con 27 títulos», eso sí, incluyendo los cuadernillos. En cualquier caso, los libros de Infantil y Bachillerato son los únicos que mantienen precios fijos y que, como marca la Ley, pueden tener hasta un cinco por ciento de descuento como máximo.

La campaña escolar materializa casi el 40 por ciento de los ingresos en este tipo de negocios y, con las ofertas que hasta ahora hacían las grandes superficies, muchas librerías pequeñas estaban abocadas al cierre. Para algunos profesionales, la situación no ha mejorado con la entrada en vigor de la nueva Ley.

Manuel Mahugo, dueño de la librería que lleva su apellido, en Valdepasillas, afirma que el nuevo sistema ha generado «una guerra de precios muy dura» que le ha obligado a cesar las ventas de este tipo de títulos. «No partimos de las mismas condiciones, porque el hecho de que el precio sea variable significa que cada uno puede cobrar lo que quiera», explica. Además, las editoriales siempre han exigido a los libreros un volumen mínimo de compra, del que sólo es posible devolver el 12 por ciento en caso de que no se venda al completo. «Si el año que viene vemos que la situación se estabiliza, volveremos a vender libros de texto, pero por ahora preferimos no arriesgarnos», concluye Mahugo.

Sin embargo, hay otros vendedores que consideran que, con la nueva Ley de lectura, del libro y de las bibliotecas, las cosas están empezando a cambiar.

José Luis Marín, dueño de la librería Colón, explica que, aunque los primeros años fueron muy difíciles por la competencia de las grandes superficies, hoy los pequeños negocios están viviendo un periodo de estabilización, sobre todo tras el fin de los descuentos libres. «Los que hemos quedado sobrevivimos mejor que antes», asegura. Según Marín, «las reservas han aumentado en agosto muchísimo en comparación con otros meses del año».

Competencia perjudicial

Francisco de la Cruz, encargado de la librería Topaz, en la calle Adelardo Covarsí, también afirma que la competencia de las grandes superficies siempre ha sido muy perjudicial para los libreros minoristas. Aunque la compra de todo el material escolar en su tienda «suele notarse a partir de septiembre», señala que ya se han dado numerosas reservas de libros de texto, especialmente de los colegios más cercanos a su negocio.

Los compradores, por su parte, no se muestran especialmente disgustados con la nueva situación, porque la prohibición de los descuentos libres ha traído consigo otro tipo de ofertas no menos beneficiosas.

Jesús Gómez, padre de familia, confiesa que este año cuenta con un gran apoyo para afrontar los gastos. «Tengo un amigo que trabaja en una editorial y me regala algunos títulos». Gómez, que va a comprar el resto de los libros en Carrefour, prevé que va a invertir unos 100 euros en los cinco manuales que tendrá que adquirir para el curso que comienza.

Pero lo normal es que el desembolso sea bastante mayor. Juani Magariño, madre de tres niños, señala que ella y su marido van gastarse unos 200 euros, también en Carrefour, en los libros de texto de su hija mayor, que estudia primero de Primaria en los Salesianos.

«Por ahora ésa es la única inversión que tenemos que hacer, porque los dos pequeños aún están en la guardería», concluye. LENGUAJE DE 3º DE PRIMARIA

'Deja Huella' Editorial Anaya

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