El director de la Feria de Frankfurt dice que ha aprendido mucho de la experiencia catalana

Berlín. (EFE).- El director de la Feria del Libro de Frankfurt, Jürgen Boss, aseguró hoy que tanto él como la Feria han aprendido mucho de la preparación para la presentación de la cultura catalana como invitada especial para la edición de este año.

"La decisión de que la cultura catalana fuera la invitada especial se tomó antes de que yo asumiera el cargo y yo podría decir que mi antecesor me ha endilgado un problema pero no es así", dijo Boss en un encuentro con la prensa extranjera en Berlín.

"Al contrario, estoy agradecido con Volker Neumann (su antecesor), han sido cuatro años maravillosos de trabajo. Hemos vivido discusiones en parte polémicas, hemos tenido que trabajar con tres consejeros de cultura y tres directores del Institu Ramon Llull, y hemos sobrevivido a todos", agregó Boss pasando revista a la historia de los últimos tres años.

Para Boss, todas las discusiones que se han dado en torno a la candidatura catalana han servido para fortalecer su idea de que la Feria tiene que politizarse, en el buen sentido de la palabra.

"Queremos politizar la Feria. El libro es un arma", dijo Boss refrendando una actitud que ha mantenido en los últimos años.

Boss admitió, sin embargo, que hay un punto en el que le hubiera gustado que las cosas se hubiesen desarrollado de otra forma y es el referente al controvertido punto de incluir, o no, dentro del programa a escritores catalanes que escriben en español.

"Primero, con Xavier Folch, se había pensado que vinieran tanto escritores que escribieran en catalán como escritores que escribiesen en español. Luego, los escritores que escriben en castellano decidieron que no venían, unos porque no querían quitarle el protagonismo a los catalanes y otros porque se sentían instrumentalizados políticamente", dijo Boss.

El director dijo que es una lástima que algunos autores que él siempre ha visto como catalanes y que escriben en español -mencionó el caso concreto de Eduardo Mendoza- no vayan a estar en Fránkfurt.

En todo caso, Boss considera que la presentación de una cultura invitada debe ayudar también a desatar debates en el país respectivo y señaló que en los próximos años -con Turquía y China- también habrá invitados cuya presentación puede terminar generando polémicas interesantes.

Además de ese aspecto político, Boss considera que la presentación como invitado de honor ayudará, y ya está ayudando, a que escritores catalanes se conozcan en los países de lengua alemana y también en países de otras lenguas donde hasta ahora no han tenido entrada o han tenido una recepción modesta.

Boss mencionó concretamente el caso de Maria Barbal cuya obra 'Pedra de Tartera' ha sido uno de los cuarenta o cincuenta títulos traducidos al alemán y ha tenido una buena acogida después de que la crítica Elke Heidenreich presentase el libro en un programa de televisión.

"Tras el éxito en Alemania ha habido una segunda edición de la obra en español", dijo Boss.

Boss también aludió a la experiencia de los invitados de honor de los últimos dos años, Corea y la India.

En el caso coreano, se dio a conocer en Alemania a algunos escritores hasta ese momento desconocidos en Europa y en el caso de la India se abrieron las puertas a autores de idiomas diferentes al inglés procedentes de ese país.

Después de Turquía y China, como recordó hoy Boss, le llegará el turno a Argentina, hecho que el director considera importante porque le parece que en las últimas décadas Latinoamérica ha desaparecido un poco del mapa literario mundial.

La Feria de Frankfurt se inaugurará el 9 de octubre con una ceremonia en la que estará presente el presidente de la Generalitat, José Montilla.

El discurso literario de inauguración estará a cargo del escritor catalán Quim Monzó, a quien la crítica alemana ha calificado de descendiente legítimo de Kafka.

Fuente El País

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