Nada hay más reconfortante para este frío invernal que una poesía, como diría Frederick (Leo Lionni. Editorial Kalandraka), el ratón poeta que recogía palabras, colores y rayos de sol para el invierno mientras los demás ratones recolectaban frutos.
Pues aquí os dejamos una poesía de Carlos Murciano que pertenece a la obra Poesía cada día, Ediciones de la Torre, 2009
LA NIÑA CALENDULERA
Enero se pone su vestido blanco, sus guantes de lana, su gorro forrado.
Anda de puntillas, se mete en los charcos, se ensucia las botas de lluvia y de barro.
Luego se recoge junto al fuego, y cuando se queda dormido, caliente y cansado, sueña que a la nieve se la van llevando los mirlos azules de abril y de mayo.
Carlos Murciano. Poesía cada día, p. 14
Y junto al poema, una invitación: poesía cada día para vuestros alumnos, vuestros hijos, los lectores de vuestra biblioteca. Una buena receta para este frío, además de la bufanda. En la selección del Club Kirico Poemas a voces hay mucho para escoger.
Poesía para el invierno
Nada hay más reconfortante para este frío invernal que una poesía, como diría Frederick (Leo Lionni. Editorial Kalandraka), el ratón poeta que recogía palabras, colores y rayos de sol para el invierno mientras los demás ratones recolectaban frutos.
Pues aquí os dejamos una poesía de Carlos Murciano que pertenece a la obra Poesía cada día, Ediciones de la Torre, 2009
LA NIÑA CALENDULERA
Enero se pone
su vestido blanco,
sus guantes de lana,
su gorro forrado.
Anda de puntillas,
se mete en los charcos,
se ensucia las botas
de lluvia y de barro.
Luego se recoge
junto al fuego, y cuando
se queda dormido,
caliente y cansado,
sueña que a la nieve
se la van llevando
los mirlos azules
de abril y de mayo.
Carlos Murciano. Poesía cada día, p. 14
Y junto al poema, una invitación: poesía cada día para vuestros alumnos, vuestros hijos, los lectores de vuestra biblioteca. Una buena receta para este frío, además de la bufanda. En la selección del Club Kirico Poemas a voces hay mucho para escoger.