Referente a la conclusión 3 / d , espero que el Defensor de la Librería que se elija, no sea un librero o un señor que practica la venta de libros en los Centros de Enseñanza Secundaria, con un derecho en exclusiva, sin autorización, sin transparencia, ni reglamento y beneficiándose del dinero, mobiliario e instalaciones publicas. Y seguro que también trabaja con personal que no está dado de alta, ya que nadie garantiza la lucidez de esa actividad.
Pienso que los libreros deberían crear un debate referente a esas ventas. Debemos garantizar nuestra permanencia y puestos de trabajos, así como para poder disponer de un mayor fondo de libros a disposición de los alumnos. Hay que terminar con las ventas de libros en los Instituto de Secundaria que no sean Constitucional, reglamentadas y bien organizadas, para que libreros sin escrúpulos y funcionarios que no les importa cometer irregularidades con tal de tener una Feria del Libro en su Centro al estilo compadre, sigan perjudicando a más librerías. Hay que pararse y analizar los daños que están haciendo a otros que no pueden participar en esas ventas.