Cinco años persiguiendo huellas

Esta librería -especializada en novela negra, policíaca y de intriga- es la única de estas características que existe en España. Camarasa, que es también uno de los organizadores de la Semana de Novela Negra y Criminal de Barcelona (reúne en cada edición a decenas de escritores, periodistas y especialistas del género negro del mundo entero) resulta amable y campechano. Ama a los libros y a la literatura y es, sin ningún tipo de duda, uno de los mejores conocedores del género negro en España, que tiene entre sus padres fundadores a magníficos autores como Manuel Vázquez Montalbán y Francisco González Ledesma. No duda en afirmar que 'el poder, el dinero y el sexo mueven el mundo y a muchos personajes novelescos'.

Asegura con satisfacción que, a pesar de la importancia de las grandes superficies y las macrotiendas, los libreros independientes han conseguido aguantar la presión gracias a dos elementos: la especialización y la atención al cliente. 'Tenemos conocimiento de lo que hacemos y vendemos'. A su juicio, los cambios que se han operado los últimos años han sido espectaculares. 'Antes se compraba mucha novela negra y policíaca, pero había cierta confusión de términos y dispersión. El sector se ha racionalizado y los lectores de este género tienen ahora más opciones y pueden comprar muchos libros a precios asequibles gracias a las ediciones de bolsillo'.

Vocación

Este librero y activista cultural se ha fijado dos objetivos: 'Conseguir que los autores del género negro considerados marginales sean conocidos y leídos por un público cada vez más masivo, y seguir publicando a los autores más conocidos y a los clásicos del género'.

En términos generales, Camarasa está bastante satisfecho del camino recorrido en estos años de democracia, pues 'el género negro ya no está sometido a la censura y los lectores son cada vez más numerosos'. Advierte, sin embargo, que 'todavía nos queda algún trabajo; por ejemplo, ser más valorados por la crítica y acabar con los tópicos peyorativos, porque la novela negra y criminal no es un subgénero'. Es más, considera que 'escribir una novela negra es más arriesgado que una novela de otro género, porque nuestros lectores que, en regla general, leen de cuatro a seis libros al mes, conocen los trucos y las reglas del género y es más difícil engañarlos; escribir una buena novela policíaca es complicado'.

Camarasa apuesta también por fomentar 'los clubes de lectura', por conseguir que 'las bibliotecas den una mayor cabida al género negro', y continuar con 'los seminarios, los cursos de escritura de novela negra y los encuentros de todo tipo'.

Fuente:

Terra Actualidad 

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