No vayas a contarle a tu hermano pequeño ninguna de las historias de este libro, porque son para temblar de verdad y, cuando lo cierres, sentirás que siguen rondando por tu cabeza.
Nueva York no es el bosque, pero casi; Sara no es Caperucita pero se le parece mucho y Mister Wolf es el lobo verdadero, te lo aseguramos, y quiere llevarse el pastel.
Si crees que los seres mágicos de las historias que ahora lees son un invento moderno, es porque no has leído estos cuentos que contaban los celtas en las largas noches de invierno.
Desde la contraportada, este libro advierte, que se trata de “más de cincuenta páginas llenas de tonterías”. Así que luego no digas que no te habían avisado.
Últimos comentarios
hace 1 día 9 horas
hace 1 día 23 horas
hace 4 días 9 horas
hace 4 días 12 horas
hace 5 días 9 horas
hace 5 días 12 horas
hace 5 días 22 horas
hace 1 semana 1 hora
hace 1 semana 5 horas
hace 2 semanas 5 días