Un libro que se empieza a leer al revés de derecha a izquierda no puede ser un libro serio. Y sí lo es, porque detrás del humor está la mueca triste de las cosas que no son como deberían ser.
Un libro que se empieza a leer al revés de derecha a izquierda no puede ser un libro serio. Y sí lo es, porque detrás del humor está la mueca triste de las cosas que no son como deberían ser.