Qué maravilloso sería empaquetar y lanzar al aire no solo las pesadillas sino la envidia, la tontería, la vanidad y que a cambio nos cayeran desde la luna estrellitas de queso.
¿Cómo atravesar el pasillo, con los gatos ahí esperando? Quizá por haber vivido entre libros, el ratón había aprendido que tenía que lanzarse a la aventura.
Qué maravilloso sería empaquetar y lanzar al aire no solo las pesadillas sino la envidia, la tontería, la vanidad y que a cambio nos cayeran desde la luna estrellitas de queso.